Rock'n'Roll Maratón Madrid - 28 de Abril

Como cada último domingo del mes de Abril llegó el Rock'n'Roll Maratón de Madrid, con su circuito amenizado por conciertos en las calles en distintos puntos del recorrido, para hacer más llevadero sus duras rampas, sobre todo desde que se entra en la casa de campo. También estaba la modalidad de 10 km, y como novedad de este año, la media maratón. CrossMadrid estuvo presente en esta prueba, que es un referente a nivel nacional. La bajada de temperaturas favoreció a todos para realizar excelentes carreras, ya que no se llegaron a superar los 10ºC durante la prueba. Os relatamos las sensaciones de nuestros chic@s:

Merche se estrenaba en la distancia de la Media Maratón, acudía con mucha precaución. Esto es lo que nos contaba al finalizar la prueba: "Bueno, con ese trote cochinero mío, bastante reservona, de los 10 km primeros no te voy a decir que no me enteré pero fueron muy cómodos, caminé unos 200 metros después del 'alpiste' para beber tranquila, porque como hizo tan buen tiempo para mí no lo pasé tan mal con el tema del agua. Después hasta el 15 tampoco se me hizo demasiado duro, pero la cuesta hasta Cuatro Caminos un poco larga quizá, pero bastante sorprendida conmigo. Casi en el 16 paré otro minutillo para beber y acoplarme a Jose que había venido a acompañarme al final. A partir de aquí iba acompañada y eso siempre es mejor, a partir del 18 me empecé a tener molestias, pero ya iban las piernas solas por la inercia...menos mal. En el 20 me dije, con lo poco que te queda no te vas a desanimar ahora, quizá fue el km más largo de todos. Los últimos 400 metros me dió un subidón pero no pude cambiar de ritmo aunque quise."

Ahora nuestro maratoniano más experto, Amado, a pesar de sus parones desde el 2008, donde tuvo que ser intervenido, no había vuelto a completar ningún Maratón. Tras la operación y sesiones de radioterapia en su pierna derecha por un tumor, los pronósticos indicaban que sí volvía a andar era un triunfo. Tras sesiones de rehabilitación y autorrehabilitarse (la parte con la que no contaban los médicos), consiguió completar un maratón acompañado de su hijo Sergio en 3h56', a pesar de los calambres en los kilómetros finales. Emocionante reto!


Y Willy otro debutante, pero en la distancia de Maratón, nos relata sus emociones: "Ayer fue un día muy especial. La gran prueba. Aquella para la que me he preparado los últimos 4 meses. Tras muchas horas de entreno, lucha por recuperarme de lesiones y visitas al físio, pude finalmente completar los 42.195 metros. El día empezó con viento y mucho frio, pero sin lluvia. Un día perfecto para enfrentarse a la prueba. Llegué con antelación a la prueba para evitar problemas de última hora, aproveche para disfrutar del buen ambiente y del los amigos que ese día también disputaban la prueba. Fue muy emotivo el homenaje a las víctimas del atentado de Boston. Un silencio sepulcral,  todos con las manos levantadas. Te pone los pelos de punta que algo así pueda ocurrir. Y eso se noto entre los 26.000 corredores presentes. Todos aplaudimos el detalle.
Se dio comienzo a la carrera y empezó a fluir la masa de corredores, estirándose castellana arriba. Las piernas se iban calentando y la cabeza bullía de dudas sobre el ritmo y las sensaciones físicas que tendría en el ecuador, el primer punto donde podría tener alguna conclusión. Tenía la intención de arrancar a 5:40 pero me contagie del ritmo de los corredores de 10 y 21km y acepte arriesgarme a ir a 5:20.  
La distancia se iba recortando poco a poco y las bandas de música se sucedían. Los cantos de los corredores de la brigada paracaidista pusieron un punto muy especial al paso por el puente de Raimundo Fernandez Villaverde. Ya se acercaba el primer punto en el que esperaba a mis primeros animadores. El km17. 
Todo estaba yendo en orden, no había molestias físicas y el ritmo parecía sostenible. El gel del km 12 me estaba sentando bien así como los isotónicos y agua. No me salte ni uno. 
Ya en el punto del primer encuentro los ánimos de mi gente y me emocioné. Es tan especial verles cuando están en una prueba, el escalofrío y la emoción me impulsan con mucha fuerza. Rafa se puso a mi altura para escuchar mis sensaciones, incluso me pidió que fuera conservador, mejor guardar fuerzas. Y así hice… a pesar de las bajadas tan prolongadas y del estimulo de las bandas, sostuve el 5:20 de mi ritmo de carrera. 
El paso por la media fue 3 minutos más rápido de lo esperado. Estaba seguro que ese margen me iba a resultar muy interesante para el final, sólo esperaba que las fuerzas no me pasaran factura. Empezaba la parte crítica de la carrera, la temida casa de campo se acercaba. Pero allí tenía mucho apoyo y estaba deseando entrar y juntarme con Laura y Cristian, ver a mi Noe, Rafa y a mi Madre. Además estaba echando en falta un combinado que me iban a dar en ese punto. Debiera haberme llevado un segundo gel para tomarme en la segunda hora de carrera.  
El ambiente era increíble, todo el mundo animaba, las bandas tocando a tope. Ufff, el corazón se te acelera. Pero las piernas empiezan a doler. El combinado me sienta bastante bien pero ya me va costando tragar.  Consigo que un patinador me de espray en la rodilla derecha y el dolor se va automáticamente… una gran noticia. La salida de la casa de campo es demoledora, esa cuesta es terrible, pero es corta. Aun asi las piernas ya están muy cansadas de bajar y los cuádriceps están muy congestionados. Casi estoy deseando empezar a subir pero no quiero más pendientes pronunciadas. Sigo con los avituallamientos, hidratando constantemente, aun no ha aparecido el muro, el señor del mazo aún no me ha golpeado, y los kilómetros seguían cayendo. Los ánimos de mis dos escoltas eran fundamentales. Me vitoreaban a cada kilómetro y me insuflaban fuerzas. Su ola me impulsaba cuesta arriba. Y aun no me faltaban las energías, ya solo eran 8km hasta la meta. Sólo 8km.
En mi mente sólo pensaba en llegar al 36 para que rafa se incorporaba al pelotón de animadores. El pobre Rafa, 15 maratones de Madrid, … 15 como este… pufff. Sus palabras eran fruto de mucha experiencia. Me ayudo a conservar y pensar en pequeños objetivos logrables, solo 5km para la meta. Embajadores era ya una gran noticia. Significaba que tenia a la vista la meta. Una enorme recta hasta Atocha, se veía el retiro, y vería a mi padre. Otro logro a mi alcance. Otro empuje hacia la meta.
Ya estaba en la terrible y odiada cuesta de Alfonso XII, el último repecho. Allí en la base de esta pequeña montaña veo a mi padre, la emoción me embarga, las lágrimas se me saltan, las fuerzas ya me faltan, pero con coraje y el apoyo de mi gente tiro hacia lo alto, trepando por lo que se antoja como un muro ya a estas altura de la carrera. Mirada abajo, clavada en los talones de Rafa, quien me marca la senda. Laura y Cristian siguen empujando con sus ánimos. Sólo 2 km!!! La calle se hace interminable, sé que al fondo estarán mis animadores. Deseaba llegar ya. Quería terminar ya. Mi hermana está, no me lo esperaba, La alegría es enorme, mi madre y Noe. ¡¡Que más se puede pedir!!. Sólo un poco más. El último kilómetro.

Los gritos de ánimo me hacen chillar y levantar los brazos, apretar el ritmo y entrar con fuerzas en el recinto del retiro. Sólo unos metros  más, esos interminables metros que se adentran en el parque bajo los arcos que se suceden uno tras otro hacia la línea del crono. Esos metros en los que te sientes entre muerto e inmortal, esos segundos que se hacen eternos pero que terminan cuando por fin pisas la línea de meta. Y empiezas a llorar, de felicidad y extenuación; y te acuerdas de todos los que te han empujado en la carrera, y no sabes que habrías hecho sin ellos. Eres Feliz. Ya soy un Maratoniano."

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